Sobre Yendi

Cuando los padres disfrutan de verdad la compañía de sus hijos, se convierten en los mejores maestros que sus hijos tendrán en la vida.

— mi lectura de Glenn Doman

Yendi leyendo con Zuri

¿Retraso? No creo.

En 2010 nació Zuri, mi primera hija, a las 35 semanas. El doctor me decía que tendríamos que ajustar su edad para sus logros, que estaría unos meses por detrás del resto. Yo no lo creí, y me puse a investigar.

Soy ingeniera en sistemas. Mi mente resuelve problemas, busca respuestas, construye herramientas — así está cableada. Frente a un puesto nuevo, uno se profesionaliza. Investiga, prueba, ajusta. Leí todo lo que pude sobre neurodesarrollo. Cuando Zuri tenía ocho o nueve meses di con el trabajo de Glenn Doman, y después con Montessori y la educación autodirigida, sobre una base de neurociencia. Y empecé, en casa, con ella.

Antes de que Zuri pudiera hablar, le enseñé lenguaje de señas. Así nos comunicábamos, y fue una maravilla poder entenderla. Un día, con esas mismas señas, me “leyó” las tarjetas, haciéndome la seña de lo que cada una decía. No lo podía creer. Esa fue la chispa para abrir un espacio y compartir lo que vivíamos.

Ahí entendí que aprender es divertido, y que enseñar es un regalo. Un regalo no pide nada a cambio, así que al final del día no debo pedir pruebas de regreso. Mi única responsabilidad es proveerle un ambiente rico para aprender y oportunidad plena. El aprendizaje llega solo.

“Los creo con mis hijos en mente, se refinan con su uso —aquí, en casa, con la retroalimentación de todos— y sólo entonces salen a la venta.”

Seguí documentando ese camino con Zuri durante un año, con muchísimos avances. Embarazada de Ian, tomé el curso intensivo del IAHP. Y con Ian, Maya y Rōki empecé desde el día uno, con todo lo que ya había aprendido.

Así nacen los materiales de Papás PRO. Los creo con mis hijos en mente, se refinan con su uso —aquí, en casa, con la retroalimentación de todos— y sólo entonces salen a la venta. Probados con mis hijos. Y han ido creciendo con ellos. Por eso hoy hay materiales desde los primeros meses hasta los más avanzados, porque en mi casa tengo justo eso, desde un bebé de meses hasta una adolescente de dieciséis. Los diseño sabiendo que el recurso más valioso de una mamá es su tiempo. Cada material está pensado para que ese tiempo se gaste en la sesión con tu hijo, no en producir material.

Maya leyendo
De los vlogs de entonces

Así empezamos en casa

Dos piezas de los vlogs con los que documenté el camino (2011-2015), con las tarjetas físicas de entonces. Los materiales de hoy son la versión digital de ese mismo camino.

La progresión visual del programa de lectura, explicada con Zuri.
Zuri leyendo sola, a los 3 años 2 meses.

Para acompañar a tu hijo en su aprendizaje no necesitas saberlo todo ni ser experta. Solo disfrutarlo junto con él. Y en el camino, vuelves a descubrir el asombro de aprender —ese que de niños nos sobra y de grandes se nos olvida.

Hoy educo en casa a mis hijos. Los he educado a través de los retos que la vida me trajo, incluso de los momentos más difíciles. Cuando murió mi primer esposo, el papá de mis primeros tres hijos, mucha gente me decía que ya los mandara a la escuela. Pero educarlos en casa había sido una decisión que tomamos juntos, y encontré la manera de sostenerla. Hoy, con el apoyo de mi esposo, el papá de Rōki, seguimos firmes en este camino. Más de una década después, lo sigo eligiendo.

Los materiales que publico aquí son los que yo hubiera querido tener cuando empecé. Te los comparto para que acompañes a tu hijo a tu ritmo, con cercanía —sin tener que volverte experta.

— Yendi

Yendi

Yendi Gómez

Mamá de cinco, educadora en casa. Y sí, ingeniera.

Egresada del IAHP · Ingeniera en sistemas (ITESM)
Como se ha visto enCanal Once · Diálogos en ConfianzaMartha DebayleW RadioBBMundoMamá por Primera VezIMA · Instinto Maternal y ApegoDespierta tu Neurona (radio)

Si buscas mi trabajo de coaching y acompañamiento a mamás —el libro Mujer Plena, Mamá Feliz incluido— me encuentras como Yendi Love en yendi.love.

Te comparto los materiales que yo hubiera querido tener.

Acompaña a tu hijo a tu ritmo, sin tener que volverte experta.